jueves, 24 de mayo de 2018

CARACTERÍSTICAS INDIVIDUALES Y SU IMPACTO EN EL COMPORTAMIENTO ORGANIZACIONAL

CARACTERÍSTICAS INDIVIDUALES Y SU IMPACTO EN EL COMPORTAMIENTO ORGANIZACIONAL
Cada día se hace más evidente la necesidad que tiene el estudio de las organizaciones,  puestos que éstas no sólo toman en cuenta la existencia de la persona como individuo, sino la importancia que tienen las diferencias individuales entre los integrantes de la organización, asumiendo que, de no ser así, enfrentarían serias dificultades cuando de solución de problemas se tratara y en fin, entender mejor las relaciones que pueden generarse entre la persona y la organización.
Al referirse a la persona o comportamiento individual,  técnicamente se trata de un sistema social interno de la organización, compuesto ya sea por individuos o grupos de individuos, tanto pequeños como grandes. Es importante tener en cuenta que las personas son los seres vivientes, pensantes y con sentimientos que en un primer instante crearon la organización con la finalidad de alcanzar sus objetivos. Por tanto, las organizaciones existen para servir a las personas y no ésta para servir a las organizaciones.
El individuo se incorpora a la organización llevando consigo todas esas características psicológicas propias, es decir, aporta al conjunto organizacional, tanto sus habilidades, destrezas, valores, percepciones, actitudes, motivaciones, aptitudes, emociones, creatividad, expectativas  y metas, entre otros, que son inherente a su temperamento y personalidad y, que dentro de ella se despliegan sus actitudes, inteligencia, conocimiento y competencia que pueden ser asertivo con los objetivos de la organización, como también pueden ir en contra de estos. Es de esta manera que el individuo ingresa a una organización como un “todo”  formando parte de “UN TODO”.
En este sentido, la conducta de los individuos es causada, pues, responde a un conjunto de estímulos externos que hacen que actúe de una manera particular, causando efectos positivos o negativos en la organización, ya sea de forma directa e indirecta. Estas características pueden ser:
ü  Personalidad: Es considerada una serie relativamente estable de características, tendencias y temperamentos que han sido formadas de manera significativa por herencia y por factores sociales, culturales y ambientales, determinando los aspectos comunes y las diferencias en la conducta del individuo. En este sentido, es preciso que la estructura organizacional sea menos piramidal y sus empleados más participativos, dinámicos, creativos e ingeniosos para poder adaptarse a esos cambios, puesto que, en este tipo de estructura, sus miembros pueden mostrar su verdadera personalidad.
ü  Percepción: Concebida como el proceso mediante el cual los individuos organizan e interpretan sus impresiones sensoriales con el propósito de dar significado a su ambiente. La percepción viene a ser la interpretación de objetos, símbolos y personas, a la luz de las experiencias pertinentes, es decir, facilita la organización de los estímulos y la traducción o interpretación de estos en una forma que influya en la conducta. En este sentido, los miembros de una organización, en forma individualizada, observan su entorno, se crean una imagen de ella, producto de sus actitudes, experiencias o aprendizaje.
ü  Emociones: Entendiéndose como la gama de sentimientos que experimentan los seres humanos, los cuales le permitirán el desarrollo de sus tareas y sus funciones, obteniendo como resultado; su propia satisfacción y la de la organización, inclusive.
ü  Actitudes: Entendiendo a ésta como el reflejo que emite el individuo permitiendo observar cómo se siente con relación a algo, y ejerce una influencia específica sobre la respuesta que da una persona a la gente, los objetos y la situación con que se relaciona. Ellas constituyen predisposiciones hacia los aspectos del mundo, por lo que los miembros de una institución asumen actitudes respecto a sus jefes, los sistemas de control, las normas establecidas, las políticas implementadas y los demás factores organizacionales pertinentes. Por otra parte, las actitudes proporcionan la base emocional de las relaciones y la identificación de una persona hacia los demás, ya sean positivas o negativas, siendo éstas favorables o desfavorables; ello va a depender, en gran medida, de un ambiente cordial o de mucha hostilidad entre los miembros. Actualmente se habla de una Actitud 2.0, que significa entender los beneficios que representa para uno mismo compartir el conocimiento y aprender de los otros escuchando qué dicen. 
ü  Aprendizaje: Definiéndola como el proceso por el cual se produce en la conducta un cambio relativamente duradero, como resultado de la práctica o experiencia. El aprendizaje involucra cambios, los cuales pueden ser buenos o malos, desde un punto de vista organizacional. En definitiva, existe aprendizaje cuando hay un cambio en las acciones y, por ende, un cambio en los procesos del pensamiento o en las actitudes de un individuo.
¿Cómo Aprendemos? Se han ofrecido tres teorías para explicar el proceso mediante el cual adquirimos patrones de comportamiento:
·         Condicionamiento Clásico (Pavlov); el individuo responde a algunos estímulos que no producen de manera obligada dicha respuesta.
·         Condicionamiento Operante (Skinner); es el  que ocurre como consecuencia de la conducta controlada por el reforzador que la precede.
·         Aprendizaje Social; los individuos pueden aprender al observar lo que ocurre a otras personas, por lo que  se le diga y por las experiencias directas e indirectas.

ü  Motivación y Aptitudes: La primera responde a aquellas acciones que están orientadas al enriquecimiento continuo de las tareas, desarrollando las aptitudes. Estas aptitudes son aquellos valores percibidos por los demás, tales como; Capacidad de expansión, Personalidad extraversión, Ajuste emocional, Sentido de responsabilidad, Aprender a aprender, Comunicación y colaboración, Conocimiento tecnológico, Desarrollo de liderazgo, entre otros.
ü  Incentivos y Recompensas: Conocidas también como Motivaciones Secundarias, empleadas, en muchas ocasiones, de ambivalente. Sin embargo, es importante aclarar que, aunque como motivación tienen un objetivo común, la recompensa tiene un efecto único, pero temporal, mientras que el incentivo debe ser constante con la intención de fortalecer una acción permanente o, por lo menos, duradera. Así mismo, este tipo de motivación secundaria pueden ser tanto físicas o monetarias, como no físicas o no monetarias; en definitiva, estaos motivadores son compensaciones que buscan mejorar la calidad del comportamiento y el ambiente organizacional.

Una vez expuestas estas características individuales que impactan en el comportamiento organizacional, se hace necesario señalar la importancia que tiene la presencia de un buen gerente como ese líder que realiza actividades a través de diversas personas dentro de una organización, como esa entidad coordinada que busca lograr una meta o varias metas en común.
Por lo tanto, la persona que asuma el cargo gerencial de una organización, debe ser capaz de desarrollar habilidades técnicas para aplicar los conocimientos y la experiencia adquirida, habilidades humanas capacidad de trabajar con otras personas y habilidades conceptuales para sobrellevar situaciones complejas. Conocer en qué forma afectan los individuos, los grupos y el ambiente en el comportamiento de las personas dentro de las organizaciones, con la finalidad de buscar con ello la eficacia en las actividades de la organización o empresa.
El estudio del comportamiento individual de las personas debe constituirse, hoy más que nunca, una de las tareas más importantes dentro de una empresa, asumida como un reto a nivel gerencial, donde la organización debe buscar adaptarse a la diversidad y complejidad de la gente, ya que el aspecto humano es el principal factor determinante dentro de la posibilidad de alcanzar los logros de la organización.
                                                                         Licdo. Héctor J. Oviedo Romero



REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

LA GESTIÓN GERENCIAL APLICADO EN EL CAMPO EDUCATIVO

LA GESTIÓN GERENCIAL APLICADO EN EL CAMPO EDUCATIVO
(Ensayo)

La sociedad actual ha venido presentando nuevos paradigmas, de una forma tan acelerada, que inevitablemente influyen en los diversos campos de la misma y por ende distintas instituciones que la conforman, donde los centros educativos son los principales espacios que han ido adoptando cada una de estas realidades, llevándolas a desempeñar nuevos roles y a emprender o buscar rápidas transformaciones que coadyuven a enfrentarse, de forma positiva y exitosamente, a  los nuevos retos y necesidades que demanda dicha sociedad. Esto responde a que tanto la globalización como su entorno, se convierta cada vez más en un ambiente extremadamente competitivo, haciendo necesario que las empresas tengan que diseñar modelos gerenciales capaces de marcar la diferencia y llevar a la praxis nuevas estrategias que le garanticen la supervivencia en un mercado, promoviendo un  comportamiento organizacional con competencias orientadas al desarrollo de las mejores prácticas emanadas de una excelente gestión gerencial. 
Es así como se hace necesario, antes de proseguir, tener lo suficientemente claro en qué consiste la gestión gerencial, entendiendo a la misma como un proceso que consiste en guiar a las divisiones de una empresa hacia los objetivos fijados para cada una de ellas, mediante planes y programas concretos para asegurar el correcto desarrollo de las operaciones y de las actividades, posibilitando que sus miembros contribuyan al logro de tales objetivos y controlando que las acciones se correspondan con los planes diseñados para alcanzarlos.    Desde este punto de vista, enfocándolo al plano educativo, puede verse a la gestión gerencial como la encarga de encaminar o dirigir a los actores educativos hacia un fin determinado, teniendo en cuenta el empleo de los lineamientos emanados de entes superiores por medio de planes y programas, de manera que las actividades desarrolladas por cada persona que haga vida en la institución y, de esta manera, conlleve al logro de las metas planteadas por medio de un enfoque determinado que se crea pertinente; asea, se controle las eventualidades que puedan presentarse, y a su vez se verifique que las acciones aplicadas sean las más acordes, sin dejar de motivar a la participación de los diversos actores que forman parte del ambiente educativo, es decir; la triada. 
En este sentido, la gestión educativa se presenta a las instituciones de educación como una oportunidad para alcanzar una real transformación del sistema que logre impactos positivos y por ende productivos en la sociedad. Así mismo, desde un plano más práctico, la Gestión en el ámbito educativo, se convierte en el proceso o suma de procesos que permite diseñar, planear, ejecutar y evaluar la implementación de estos mismos procesos, dando origen a una nueva cultura organizacional que se caracteriza, entre otras cosas, por la capacidad de actuar en contexto y de responder a los cambios que surgen en el devenir. 
Hoy día, la Gerencia Educativa está orientada hacia la búsqueda y el  mantenimiento de la excelencia y la calidad en sus diferentes niveles y modalidades, teniendo como finalidad, el alcance exitosa calidad en cuanto al proceso enseñanza - aprendizaje. Desde este punto de vista el Gerente Educativo se ve en la necesidad de desprenderse de actitudes que no le permitan abordar los nuevos enfoques de la gestión organizacional y transformar la institución en un centro de interacción constructiva con el fin de elevar la calidad educativa, donde su principal objetivo es el fortalecimiento de los proyectos académicos, el mantenimiento de la autonomía institucional en el marco de las políticas públicas, la participación activa y con conciencia de la comunidad académica y la garantía de un legítimo al gobierno institucional. Además de todo lo antes expuesto, la gestión gerencial del director educacional y práctica colectiva de todos los actores del ambiente educativo, enriquece los procesos pedagógicos,  puesto que responde a las necesidades educativas locales, como regionales y mundiales, por permitir un amplio horizonte de las acciones y reconoce la importancia del diálogo continuo con actores de entornos múltiples, desde los diversos espacios y realidades. De esta manera, promueve el aprendizaje de los estudiantes, los docentes y la comunidad educativa desde una concepción colectiva, corresponsable y participativa, favoreciendo esa formación integral, que perfila al nuevo ciudadano caracterizado por su capacidad de identificar y ofrecer soluciones a los problemas que demanda la sociedad moderna y futura. 
En este sentido, puede afirmarse que la gestión gerencial dentro de las instituciones es importante, ya que  aporta dentro del campo educativo, herramientas para administrar de manera eficiente sus recursos, lograr una viabilidad hacia el cumplimiento de las metas y objetivos planteados y lograr una calidad educativa en todos sus espacios. Sin embargo, una realidad que experimentan muchas de las instituciones educativas de en la sociedad actual, siendo uno de los principales problemas es no contar con potencial suficientemente capacitado que responda al nivel académico-estudiantil que exige de la gestión, su mejor desempeño. Esta actitud del gerente educacional debe estar enfocado en producir los más efectivos resultados pertinentes que produzcan cambios positivos tanto en el ámbito académico, institucional, social, cultural, político, científico, tecnológico y hasta económico. De esta manera, el gerente educativo se mantendrá como ese ente esencial que, ejerciendo su rol adecuadamente, promoverá el trabajo en equipo, proyectando la educación y las instituciones educativas, así como el realce de los valores, las destrezas y habilidades que deben interactuar con el sistema social en que se encuentra inmerso. Para esto debe garantizar el cumplimiento de sus funciones tales como la planificación, administración, coordinación, organización y control que se complementen con las características personales idóneas de un auténtico dirigente educativo caracterizado por la honestidad, perseverancia, optimismo, creatividad, liderazgo y capacidad de comunicación, para hacer optimo el desempeño que le corresponde, además de promover el trabajo colectivo que integre a los demás actores del proceso de enseñanza-aprendizaje que garanticen una educación de calidad.
                                                                   Licdo. Héctor J. Oviedo Romero

LA GESTIÓN GERENCIAL DESDE EL ÁMBITO EDUCATIVO Y LA EXPERIENCIA LABORAL

LA GESTIÓN GERENCIAL DESDE EL ÁMBITO  EDUCATIVO  Y  LA EXPERIENCIA LABORAL
(Ensayo II)
El Sistema Educativo venezolano ha venido abordando los diversos paradigmas que se presentan en la sociedad, asumiendo como reto, la innovación y aplicación de nuevas estrategias que le permitan garantizar las herramientas necesarias que respondan a cada uno de los desafíos en los diferentes ámbitos sociales. Así mismo, la figura del gerente educativo se ha venido perfilando, adaptándose a las circunstancias que se presentan a través de la historia. Tanto el docente encargado de gerenciar como el acto propio de la gestión gerencial, está dirigidas a garantizar un mejor clima educacional que le permita ofrecer una mejor calidad de vida desde el proceso enseñanza-aprendizaje, basado en los valores educativos, la práctica de los buenos principios, promoviendo el liderazgo participativo y protagónico, donde se integren en el trabajo todos los actores corresponsables del proceso educativo. 
En este sentido, los Centros Educativos, ha venido asumiendo importantes retos, por una parte, aquellos emanados por el Ministerio del Poder Popular para la Educación que están orientados a la Calidad Educativa, pero por otra parte, viene asumiendo importantes desafíos que se encuentran inmersos en su propia realidad, entendiendo que cada espacio educativo experimenta y vive realidades totalmente distintas que ameritan aplicar estrategias que respondan específicamente a cada uno de esos retos. Desde el punto de vista institucional, se cuenta con equipo de excelentes profesionales de la educación, además del personal administrativo y obrero. A parte, también cuenta con una buena infraestructura que ha permitido materializar proyectos como el servicio del comedor, panadería, creación del salón múltiple entre otros, todo esto gracias a la buena gestión aplicada en los últimos cargos directivos con los que ha contado dicha institución. Sin embargo, puede observarse sin el menor esfuerzo posible que los resultados pudieran ser mejores si se llevara a la práctica el verdadero trabajo en equipo, es decir, realmente integrar el excelente trabajo que ya se viene realizando desde las distintas áreas de formación, pero de forma muy individual, a un proyecto que no se quede solo en un título plasmado en un papel, sino que se materialice por medio del esfuerzo de cada uno de los que hacen vida en la comunidad educativa, tanto personal obrero, administrativo, padres y representantes, comunidad en general y, por supuesto, los docentes en todo el sentido amplio de la palabra. 
Hoy día, puede observarse que uno de los problemas que tiene la institución es la verdadera integración en el trabajo y, por ende, en la materialización del proyecto general, ya que cada quien, además de sólo centrarse en su área de formación como si ésta fuera la única, hay muy poca disponibilidad en integrarse a las otras áreas de conocimiento, aparte de percibirse un aire de competencia no muy sana por un importante número del personal que allí labora; docente, administrativo y obrero. Pero lo más alarmante del caso es que el epicentro de la situación surge del mismo equipo de coordinación, e incluso directivo que, al parecer, asumen otra aptitud cuando son promovidos a dichos cargos. Este aire de competencia no muy sana, resulta ser lo suficientemente contraproducente como para no permitir la consolidación de un verdadero equipo de trabajo y por el contrario aumentan las dificultades para la materialización de los proyectos fijados por ese pequeño pero significante grupo de personas que sí apuestan al trabajo en equipo y hacen de la Institución un Centro Educativo ejemplar. Sin embargo, dentro de las características de una buena gestión gerencial y el perfil del gerente educacional, se encuentra en que la misma está orientada en la búsqueda y el  mantenimiento de la excelencia y la calidad en sus diferentes ámbitos que, en sí, garanticen la armonía y los mejores resultados en el ambiente educativo desde el trabajo en equipo y promoción del liderazgo colectivo, corresponsable y protagónico. Es así que, si el director encargado de esta institución tiene la intención de la garantizar un legítimo gobierno institucional, debe tener bien claro que dentro de sus funciones está velar por el fortalecimiento de los proyectos académicos, el mantenimiento de la autonomía institucional en el marco de las políticas públicas, la participación activa y con conciencia de la comunidad académica en general y, para esto es necesario, que tenga la completa disposición de desprenderse de aquellas actitudes que no le permiten abordar los nuevos enfoques de la gestión organizacional y transformar la institución en un centro de interacción constructiva que es la que va a elevar la calidad educativa, pero entendiendo que todos y cada uno de los actores que allí participan, son necesarios y cumplen una importante tarea, aun cuando su funciones sean diferentes, puesto que el verdadero éxito está en la integración del trabajo en equipo y la promoción de la formación integral.

                                                                        Licdo. Héctor J. Oviedo Romero

REFLEXIÓN INDIVIDUAL SOBRE LAS HABILIDADES GERENCIALES DEL DOCENTE EN TIEMPOS DE CAMBIO


        La educación es como la noria de un gigantesco molino cuyo alrededor gira un amplio e importante conjunto de elementos del cual depende en gran parte  el progreso y desarrollo integral de la sociedad… Por tal motivo, se hace menester que el cuerpo directivo y su equipo docente en general sean como ese viento que sopla fuerte en una misma dirección, es decir, que reúnas las competencias adecuadas para visualizar las complejidades propias de una sociedad que se caracteriza por ser una realidad cambiante y demandante en constante dinamismo. Un equipo docente con las habilidades gerenciales bien fundamentadas será capaz de entender, con una mejor perspectiva,  las necesidades actuales, visualizar las modernas tendencias, tomar decisiones en los diversos contextos de incertidumbre que puedan presentarse, aparte de  saber identificar las oportunidades  y diversos recursos necesarios para alcanzar las metas trazadas que respondan a las demandas impuesta por la sociedad y, de esta manera, pueda decirse con certeza que el alcance o finalidad última apunta a una educación de calidad.
En ese sentido, al referirse al profesional de la docencia, incluso en término plural, como equipo docente o directivo, se está hablando del personal en quien recae de forma directa la formulación de estrategias gerenciales que propicien el más adecuado ambiente y mejoramiento continuo en todos los niveles, áreas y funciones de la institución educativa, entendiendo éstas como puntos estratégicos y de importante referencia que permitirán las más adecuadas respuestas al permanente cambio que originan los nuevos paradigmas y no, por el contrario, negarse a las posibilidades de cambio con un carácter imperativo y mentalidad cerrada al progreso educativo, el cual tiene como finalidad, alcanzar la calidad educativa que garantice a la sociedad ciudadanos y ciudadanas útiles  y capaces de afrontar el proceso de cambio y nuevos retos.
En este sentido, pudiera hacerse énfasis en la educación en venezolana, la cual ha venido experimentando un proceso de cambio y transformación social; en  cuanto al aspecto económico, político y cultural, exigiendo, casi que de manera emergente, la construcción de una nueva sociedad a partir de actitudes personales y colectivas, prácticas de corresponsabilidad ciudadana, compromiso social, solidaridad, como base fundamental para la formación de una nueva conciencia ciudadana que hace necesaria la superación de las barreras que caracterizan a muchas de las instituciones educativas venezolanas, como la deserción escolar, negación a las nuevas propuestas y al cambio, apatía por parte de los padres y representantes en los procesos educativos, rigidez en cuanto a la gestión gerencial, falta en el sentido de pertenencia por parte de los diferentes actores del proceso enseñanza-aprendizaje, entre otros factores.
Desde este punto de vista, el docente de hoy debe implementar nuevas estrategias que permitan  integrar y articular a los diversos actores que hacen vida en el ámbito educativo: directivo, docentes de otras áreas de conocimiento, personal administrativo y mantenimiento, familia y comunidad en general, donde se contemple la construcción de objetivos para cada una de ellas, atendiendo a cada momento del quehacer educativo, a fin de alcanzar efectivamente las metas propuestas de manera satisfactoria, a través del logro de grandes retos que exigen los nuevos paradigmas, además  de proporcionar el desarrollar integral y potencialidades del individuo y, actuar como eje del desarrollo local, promoviendo en todo momento la calidad educativa deseada.
            Finalmente, es importante señalar que, así como hay cambios positivos, también la sociedad moderna se ve amenazada por diverso factores que afectan directamente el desarrollo integral del individuo y por ende, de la sociedad misma. Cada vez existe más tráfico y consumo de drogas, inseguridad debido al gran índice de delincuencia, corrupción, violencia intrafamiliar, prostitución y un sinnúmero de acontecimientos que denigran la integridad del individuo y de su entorno. Por esta razón, es importante recalcar la necesidad de un profesional de la educación capaz de asumir su papel como formador; un profesor ético que se preocupa por la buena educación de sus estudiantes  y como buen ciudadano, puesto que con su labor educativa logra forjar profesionales capaces y formados en valores, es decir, ricos en conocimientos y con un gran potencial humano, con las herramientas adecuadas y un buen uso de las mismas que, desde cualquier perspectiva, se definen como personas capaces de asumir los retos y cambios de la sociedad actual, caracterizando la calidad educativa.