jueves, 24 de mayo de 2018

LA GESTIÓN GERENCIAL DESDE EL ÁMBITO EDUCATIVO Y LA EXPERIENCIA LABORAL

LA GESTIÓN GERENCIAL DESDE EL ÁMBITO  EDUCATIVO  Y  LA EXPERIENCIA LABORAL
(Ensayo II)
El Sistema Educativo venezolano ha venido abordando los diversos paradigmas que se presentan en la sociedad, asumiendo como reto, la innovación y aplicación de nuevas estrategias que le permitan garantizar las herramientas necesarias que respondan a cada uno de los desafíos en los diferentes ámbitos sociales. Así mismo, la figura del gerente educativo se ha venido perfilando, adaptándose a las circunstancias que se presentan a través de la historia. Tanto el docente encargado de gerenciar como el acto propio de la gestión gerencial, está dirigidas a garantizar un mejor clima educacional que le permita ofrecer una mejor calidad de vida desde el proceso enseñanza-aprendizaje, basado en los valores educativos, la práctica de los buenos principios, promoviendo el liderazgo participativo y protagónico, donde se integren en el trabajo todos los actores corresponsables del proceso educativo. 
En este sentido, los Centros Educativos, ha venido asumiendo importantes retos, por una parte, aquellos emanados por el Ministerio del Poder Popular para la Educación que están orientados a la Calidad Educativa, pero por otra parte, viene asumiendo importantes desafíos que se encuentran inmersos en su propia realidad, entendiendo que cada espacio educativo experimenta y vive realidades totalmente distintas que ameritan aplicar estrategias que respondan específicamente a cada uno de esos retos. Desde el punto de vista institucional, se cuenta con equipo de excelentes profesionales de la educación, además del personal administrativo y obrero. A parte, también cuenta con una buena infraestructura que ha permitido materializar proyectos como el servicio del comedor, panadería, creación del salón múltiple entre otros, todo esto gracias a la buena gestión aplicada en los últimos cargos directivos con los que ha contado dicha institución. Sin embargo, puede observarse sin el menor esfuerzo posible que los resultados pudieran ser mejores si se llevara a la práctica el verdadero trabajo en equipo, es decir, realmente integrar el excelente trabajo que ya se viene realizando desde las distintas áreas de formación, pero de forma muy individual, a un proyecto que no se quede solo en un título plasmado en un papel, sino que se materialice por medio del esfuerzo de cada uno de los que hacen vida en la comunidad educativa, tanto personal obrero, administrativo, padres y representantes, comunidad en general y, por supuesto, los docentes en todo el sentido amplio de la palabra. 
Hoy día, puede observarse que uno de los problemas que tiene la institución es la verdadera integración en el trabajo y, por ende, en la materialización del proyecto general, ya que cada quien, además de sólo centrarse en su área de formación como si ésta fuera la única, hay muy poca disponibilidad en integrarse a las otras áreas de conocimiento, aparte de percibirse un aire de competencia no muy sana por un importante número del personal que allí labora; docente, administrativo y obrero. Pero lo más alarmante del caso es que el epicentro de la situación surge del mismo equipo de coordinación, e incluso directivo que, al parecer, asumen otra aptitud cuando son promovidos a dichos cargos. Este aire de competencia no muy sana, resulta ser lo suficientemente contraproducente como para no permitir la consolidación de un verdadero equipo de trabajo y por el contrario aumentan las dificultades para la materialización de los proyectos fijados por ese pequeño pero significante grupo de personas que sí apuestan al trabajo en equipo y hacen de la Institución un Centro Educativo ejemplar. Sin embargo, dentro de las características de una buena gestión gerencial y el perfil del gerente educacional, se encuentra en que la misma está orientada en la búsqueda y el  mantenimiento de la excelencia y la calidad en sus diferentes ámbitos que, en sí, garanticen la armonía y los mejores resultados en el ambiente educativo desde el trabajo en equipo y promoción del liderazgo colectivo, corresponsable y protagónico. Es así que, si el director encargado de esta institución tiene la intención de la garantizar un legítimo gobierno institucional, debe tener bien claro que dentro de sus funciones está velar por el fortalecimiento de los proyectos académicos, el mantenimiento de la autonomía institucional en el marco de las políticas públicas, la participación activa y con conciencia de la comunidad académica en general y, para esto es necesario, que tenga la completa disposición de desprenderse de aquellas actitudes que no le permiten abordar los nuevos enfoques de la gestión organizacional y transformar la institución en un centro de interacción constructiva que es la que va a elevar la calidad educativa, pero entendiendo que todos y cada uno de los actores que allí participan, son necesarios y cumplen una importante tarea, aun cuando su funciones sean diferentes, puesto que el verdadero éxito está en la integración del trabajo en equipo y la promoción de la formación integral.

                                                                        Licdo. Héctor J. Oviedo Romero

No hay comentarios:

Publicar un comentario