LA GESTIÓN
GERENCIAL APLICADO EN EL CAMPO EDUCATIVO
(Ensayo)
La sociedad actual ha
venido presentando nuevos paradigmas, de una forma tan acelerada, que inevitablemente
influyen en los diversos campos de la misma y por ende distintas instituciones
que la conforman, donde los centros educativos son los principales espacios que
han ido adoptando cada una de estas realidades, llevándolas a desempeñar nuevos
roles y a emprender o buscar rápidas transformaciones que coadyuven a
enfrentarse, de forma positiva y exitosamente, a los nuevos retos y necesidades que demanda
dicha sociedad. Esto responde a que tanto la globalización como su entorno, se
convierta cada vez más en un ambiente extremadamente competitivo, haciendo
necesario que las empresas tengan que diseñar modelos gerenciales capaces de
marcar la diferencia y llevar a la praxis nuevas estrategias que le garanticen
la supervivencia en un mercado, promoviendo un comportamiento organizacional con competencias
orientadas al desarrollo de las mejores prácticas emanadas de una excelente
gestión gerencial.
Es así como se hace necesario, antes de proseguir, tener lo
suficientemente claro en qué consiste la gestión gerencial, entendiendo a la
misma como un proceso que consiste en guiar a las divisiones de una empresa
hacia los objetivos fijados para cada una de ellas, mediante planes y programas
concretos para asegurar el correcto desarrollo de las operaciones y de las
actividades, posibilitando que sus miembros contribuyan al logro de tales
objetivos y controlando que las acciones se correspondan con los planes diseñados
para alcanzarlos. Desde este punto de
vista, enfocándolo al plano educativo, puede verse a la gestión gerencial como
la encarga de encaminar o dirigir a los actores educativos hacia un fin
determinado, teniendo en cuenta el empleo de los lineamientos emanados de entes
superiores por medio de planes y programas, de manera que las actividades
desarrolladas por cada persona que haga vida en la institución y, de esta
manera, conlleve al logro de las metas planteadas por medio de un enfoque
determinado que se crea pertinente; asea, se controle las eventualidades que
puedan presentarse, y a su vez se verifique que las acciones aplicadas sean las
más acordes, sin dejar de motivar a la participación de los diversos actores
que forman parte del ambiente educativo, es decir; la triada.
En este sentido,
la gestión educativa se presenta a las instituciones de educación como una
oportunidad para alcanzar una real transformación del sistema que logre
impactos positivos y por ende productivos en la sociedad. Así mismo, desde un
plano más práctico, la Gestión en el ámbito educativo, se convierte en el
proceso o suma de procesos que permite diseñar, planear, ejecutar y evaluar la
implementación de estos mismos procesos, dando origen a una nueva cultura
organizacional que se caracteriza, entre otras cosas, por la capacidad de
actuar en contexto y de responder a los cambios que surgen en el devenir.
Hoy día,
la Gerencia Educativa está orientada hacia la búsqueda y el mantenimiento de la excelencia y la calidad en
sus diferentes niveles y modalidades, teniendo como finalidad, el alcance
exitosa calidad en cuanto al proceso enseñanza - aprendizaje. Desde este punto
de vista el Gerente Educativo se ve en la necesidad de desprenderse de
actitudes que no le permitan abordar los nuevos enfoques de la gestión
organizacional y transformar la institución en un centro de interacción
constructiva con el fin de elevar la calidad educativa, donde su principal
objetivo es el fortalecimiento de los proyectos académicos, el mantenimiento de
la autonomía institucional en el marco de las políticas públicas, la
participación activa y con conciencia de la comunidad académica y la garantía
de un legítimo al gobierno institucional. Además de todo lo antes expuesto, la
gestión gerencial del director educacional y práctica colectiva de todos los
actores del ambiente educativo, enriquece los procesos pedagógicos, puesto que responde a las necesidades
educativas locales, como regionales y mundiales, por permitir un amplio horizonte
de las acciones y reconoce la importancia del diálogo continuo con actores de
entornos múltiples, desde los diversos espacios y realidades. De esta manera,
promueve el aprendizaje de los estudiantes, los docentes y la comunidad
educativa desde una concepción colectiva, corresponsable y participativa,
favoreciendo esa formación integral, que perfila al nuevo ciudadano caracterizado
por su capacidad de identificar y ofrecer soluciones a los problemas que
demanda la sociedad moderna y futura.
En este sentido, puede afirmarse que la
gestión gerencial dentro de las instituciones es importante, ya que aporta dentro del campo educativo, herramientas
para administrar de manera eficiente sus recursos, lograr una viabilidad hacia
el cumplimiento de las metas y objetivos planteados y lograr una calidad
educativa en todos sus espacios. Sin embargo, una realidad que experimentan
muchas de las instituciones educativas de en la sociedad actual, siendo uno de
los principales problemas es no contar con potencial suficientemente capacitado
que responda al nivel académico-estudiantil que exige de la gestión, su mejor
desempeño. Esta actitud del gerente educacional debe estar enfocado en producir
los más efectivos resultados pertinentes que produzcan cambios positivos tanto
en el ámbito académico, institucional, social, cultural, político, científico,
tecnológico y hasta económico. De esta manera, el gerente educativo se
mantendrá como ese ente esencial que, ejerciendo su rol adecuadamente,
promoverá el trabajo en equipo, proyectando la educación y las instituciones
educativas, así como el realce de los valores, las destrezas y habilidades que
deben interactuar con el sistema social en que se encuentra inmerso. Para esto
debe garantizar el cumplimiento de sus funciones tales como la planificación,
administración, coordinación, organización y control que se complementen con
las características personales idóneas de un auténtico dirigente educativo caracterizado
por la honestidad, perseverancia, optimismo, creatividad, liderazgo y capacidad
de comunicación, para hacer optimo el desempeño que le corresponde, además de
promover el trabajo colectivo que integre a los demás actores del proceso de
enseñanza-aprendizaje que garanticen una educación de calidad.
Licdo. Héctor J. Oviedo Romero
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